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Piden intervenga el Frayba y las autoridades de gobierno Henry Sánchez Después de los hechos violentos ocurridos en la comunidad de Nachig el pasado 28 de septiembre, donde una familia indígena fue salvajemente agredida y destruido su vivienda y sus pertenencias, nuevamente la violencia se hace presente en esa región, toda vez que de ese día a la fecha, han venido nuevamente sufriendo de hostigamiento y amenazas de muerte por parte de un grupo de priistas de la región. En ese sentido, la familia indígena agredida, originaria de Jechentic en el municipio de Zinacantán, pidieron la intervención del gobierno del estado, la procuraduría de justicia, así como del centro de derechos humanos Fray Bartolomé del municipio de San Cristóbal de las Casas, para que aplique la ley a los agresores que ya pusieron una vez en peligro la vida de los jóvenes que fueron brutalmente golpeados, además de agredir a las mujeres y los niños que se encontraban dentro de su vivienda y que fueron desalojados al momento de ser agredidos, manifestó la familia indígena agredida compuesta por José Pérez Sánchez y María Hilaria Pérez Jiménez, uno de los lesionados y esposa de uno de sus hermanos que también sufrieron agresiones. “Vivimos con temor todos los días, ya que cada día que pasa, ya sea por la mañana o la tarde un grupo de priistas encabezado por Francisco Fernando Arias Hernández, Pedro Arias Hernández, Juan Pérez Pérez, Mariano Gómez Ruiz, Juan Gómez Ruiz, pasan amenazándolos y burlándose de que a ellos no los toca nadie menos las autoridades porque gozan de impunidad y cuentan con amigos que les dan protección porque son funcionarios, por eso mataremos a tu padre y a tus hermanas junto con ustedes nos han dicho, tememos por nuestras vidas ya que durante las noches ellos se la pasan dando vuelta por la carretera enfrente de su vivienda que aún está destruida por que se quemo y además destruyeron todos los muebles y artículos que estaban en su interior además de romper puertas y ventanas, lo cual hoy aun esta a la vista y que la autoridad no actúa a pesar de ya existir demanda penal por esta aberrante agresión y daños causado a sus casas y vehículo. De este hecho dijo desconocer bien el motivo ya que su padre trabaja como comandante de la policía municipal en este municipio de Zinacantán, eso es muy aparte ya que es su empleo y si ellos están enojados porque trabaja en la presidencia municipal no es nuestra culpa ya como cada ciudadano el devenga un salario por un trabajo digno para el sustento de su familia, por eso ya no es posible que estas personas escudadas en la política nos venga agredir a nosotros que nada tenemos que ver con partido político y eso ya debe dar resultado con la aplicación de la ley porque vivimos en la amenaza y la incertidumbre y únicamente queremos vivir en paz” concluyeron.
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