Víctor Del Monte
Las intrigas del Frayba
La escultura de la infamia, en Acteal, me hizo reflexionar sobre algo: la inmortalidad de las víctimas.
Eso es lo que representa la escultura del danés Jens Galschiot.
Es lo que la iglesia quiso, lo que mejor conviene a sus intereses.
Tal vez pretenda canonizar a los muertos; porque no hay nada más qué hacer al respecto.
Para unos, la verdad de la masacre de 45 los indígenas el 22 de diciembre de 1997, pasa por enjuiciar al ex presidente Ernesto Zedillo; el ex secretario de Gobernación, Emilio Chuayffet; el comandante de la 31 zona militar, el general Mario Renán Castillo; el ex procurador General de la República, Jorge Madrazo Cuéllar; y el ex gobernador Julio César Ruiz Ferro.
Ese es el reclamo del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas; pero eso no deja de ser una aspiración, un mero argumento político para mantener movilizados a los deudos y sobrevivientes de Acteal, sobre todo a sabiendas de cómo opera el sistema político mexicano, y cómo el sistema judicial en nuestro país.
No hay más hacia dónde hacerse: si no pudieron mantener en prisión a los presuntos autores materiales, menos podrán llevar a juicio a los ex funcionarios arriba mencionados.
El EZLN perdió la guerra, y el Frayba fracasó en la defensa jurídica de los deudos de Acteal.
Esa es la verdad verdadera.
El fallo de la Suprema Corte de Justicia de Nación fue un duro revés para el Frayba.
Eso es algo que les cuesta asimilar, y tal vez nunca lo acepten, menos el abogado Diego Cadena Gordillo, quien ahora busca descalificar a los magistrados y a todo lo que se le ponga enfrente.
Pero son pataleos de ahogado.
Le ganaron los abogados del CIDE, y ahí no hay vuelta de hoja.
Despotricar, mentir, inventar complots, persecuciones, invocar el prestigio del obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, don Samuel Ruiz García, de nada valdrá a la hora de que los ministros de la SCJN concedan amparo al segundo bloque de implicados en el caso Acteal.
Es el berrinche de Diego Cadena Gordillo contra el perofesionalismo de los abogados del CIDE; la diatriba de Diego Cadena Gordillo contra la de los cuatro ministros que votaron a favor de conceder el amparo “llano y simple” a los 20 indígenas liberados el 13 de agosto pasado.
Según el fallo de los ministros de la Sala Uno de la SCJN, a los liberados se les violentaron sus garantías individuales durante la averiguación previa, toda vez que en la mayoría de los casos, los juicios se basaron en la valoración de pruebas obtenidas en forma ilícita.
Eso fue lo que lograron documentar los siete abogados del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), encabezados por Javier Angulo, que asumieron la defensa de los aprehendidos presuntamente implicados en la masacre de Acteal, para quienes resultó que la PGR no integró bien las acusaciones, a lo que el ex titular de la PGR, Jorge Madrazo Cuéllar, respondió rechazando que se hayan fabricado pruebas durante la investigación.
“Como procurador jamás instruí, orienté, admití a sabiendas o toleré que se obtuvieran pruebas de manera ilícita, como se ha mencionado a partir de lo que expresaron los ministros de la Corte”, dijo y aseguró que puso a disposición de las autoridades “todo el material probatorio que tuvimos, y por lo menos tres jueces examinaron la legalidad de esas pruebas al dictar el auto de formal prisión, la sentencia de primera instancia y la sentencia de segunda instancia […] muchas de esas sentencias se dictaron cuando nosotros ya no estábamos en la PGR”.
Ese es el argumento de Madrazo Cuéllar, 11 años después del suceso.
Más aún, dice: “Ahora parece que hay una confabulación entre quienes estábamos en la Procuraduría y los jueces para haber dictado esas sentencias… esas afirmaciones están alejadas de la realidad”.
Pocas posibilidades tiene el abogado Diego Cadena Gordillo de revertir el caso, y lo más grave es que lo sabe, o por lo menos debiera saberlo, pero insiste, da falsas esperanzas a los deudos y sobrevivientes de Acteal, y con ese pretexto mantiene un clima de agitación política que pareciera desea mantener a toda costa, porque eso le produce jugosos dividendos del extranjero.
Hay algo que Diego Cadena Gordillo debiera aceptar antes de emitir juicios de valor, como los que emite, tan a la ligera, victimizándose, algo que solo puede ser un delirio de persecución, porque hay que decir que Chiapas no es el mismo desde el alzamiento indígena del 1 de enero de 1994, y que muchas cosas cambiaron, como por ejemplo, el ejercicio del poder, ya que no existe comparación posible entre quienes han gobernado Chiapas a partir de la administración de Patrocinio González Blanco Garrido, que sí guarda cierto paralelismo con el despotismo de Pablo Salazar Mendiguchía, porque ambos mantuvieron un férreo control social, y persiguieron, encarcelaron y aún asesinaron a un sinnúmero de líderes sociales, estudiantiles, magisteriales, y campesinos, pero comete un grave error el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas al pretender equiparar esos regímenes con el de Juan Sabines Guerrero, porque no hay parangón posible, y resulta contraproducente imponer la mentira para descalificar, porque eso no es políticamente correcto, y la defensa de los Derechos Humanos no puede ser un pretexto para mentir como lo hace, y lo digo porque hace unos días me llegó un mail donde el Frayba dice que “en Chiapas se criminaliza la defensa de los derechos humanos”, y eso me parece paranoia pura, como decir que ha documentado, a partir del mes de junio de 2009, actos de hostigamiento, vigilancia, amenaza, difamación y calumnia, resulta tan vago y tan inverosímil, que nadie puede creerlo, menos cuando se involucra a su presidente, Don Samuel Ruiz García, quien a la fecha goza de una escolta personal, que el gobierno federal le concedió en tiempos de la Conai.
Por eso cuando diego Cadena Gordillo hace circular eventos como el que abajo reproduzco, es evidente que busca el protagonismo personal, pero sobre todo, quiere amarrar navajas, generar intrigas palaciegas.
Veamos el cuento del Frayba:
El día 17 de agosto, en las oficinas de este Centro, se presentó una persona que se identificó como perteneciente a la Organización Campesina Obrero Independiente, quien presumía ser enviado directo del Secretario General de Gobierno del Estado de Chiapas, Noé Castañón, y que quería hablar con el director del Frayba, manifestando substancialmente lo siguiente:
“…No soy personal del Gobierno del Estado, soy de una organización independiente por eso me buscó el Secretario de Gobierno, Noé Castañón, para darme la tarea de establecer contacto y establecer la comunicación directa con ustedes (Frayba) y con las Abejas (…) El Secretario General de Gobierno Noé Castañón no es gente del Gobernador Juan Sabines, sino que fue puesto por el
Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, por instrucciones de la Presidencia de la República. Su tarea (Noé Castañón) es atender todos los problemas que hay en Chiapas porque el Gobernador no ha cumplido con sus compromisos de campaña, ha engañado a la gente, y está hecho un desastre el estado en cuanto a gobernabilidad. Lo pusieron para dar solución a la problemática en Chiapas y para eso lo tienen presupuesto. El Secretario de Gobierno quiere hablar con Don Samuel y Gonzalo Ituarte y con la Mesa Directiva de las Abejas lo más pronto posible, de manera urgente, para que pidan lo que quieran y que para estas dos cosas les pido nos ayuden a hacer contacto.”
“Juan Sabines va a salir de Gobernador, después de su informe de Gobierno, y muy seguramente va a quedar Noé Castañón de Gobernador. Esto se debe a que tiene hecho un desastre el Estado y hay mucho faltante de dinero que no sabe donde está, y se está haciendo auditoria al Gobierno del Estado en este momento. Por eso me estoy poniendo en comunicación con ustedes. El Subsecretario de Gobierno es gente de Juan Sabines, ellos no van a dar solución a los problemas y por eso hay que hablar con Noé Castañón, él sí va a dar respuesta inmediata a todo lo que ustedes como Frayba le planteen”.